La revolución que está suponiendo la aparición de Internet, es algo que toca, y muy de cerca, al mundo editorial. Prueba de ello es el éxito que esta teniendo el portal de impresión digital de libros de Lulu, empresa norteamericana que también ofrece sus servicios en castellano para llegar a todo el mundo de habla hispana. Lo más probable es que a la vuelta de unos pocos años esta opción estará muy extendida, ya en España se está desarrollando un portal similar (Bubok.com), aunque muy diferente según aseguran sus gestores, para solventar el problema que tantos y tantos escritores tienen para ver editados sus libros.
Su funcionamiento es, en esencia, muy sencillo, podemos resumirlo diciendo que el autor al darse de alta puede contratar varias servicios: corrección de textos, maquetación, diseño de portada, gestión del ISBN y hasta el registro de la propiedad. Pero también puede hacer eso uno mismo, con lo cual el proceso sale mucho más económico. Luego puede ponerle un precio al libro que de coste viene a salir por unos 7 o 10€ , dependiendo de la cantidad de páginas, a eso hay que añadir lo que uno elija ganar que siempre será muy superior al porcentaje que una editorial puede ofrecer. Una vez seguido estos pasos el libro pasa a formar parte del catálogo de libros del portal, con lo cual constará en el apartado donde mejor se ajuste el tema, con la foto de la portada, y un resumen del libro que ayude a venderlo. A partir de ahí el libro estará disponible para ser comprado “online” y servido a domicilio.
Las ventajas son muy grandes: no hay casi intermediarios entre autor y lector, no hace falta almacenar nada pues el libro se imprime con tecnología digital según la cantidad de pedidos, el libro sale al público de manera rápida, por no hablar de la cantidad de árboles que ya no es necesario talar, entre otras muchas ventajas que podemos imaginar. Lo peor de este sistema es obvio, que no nos encontrarán en las librerías tradicionales, algo que poco a poco está empezando a dejar de ser un problema con la popularización de la venta por Internet.
Y si esta opción, por las razones que sean, tampoco se considera conveniente, siempre podemos esperar a ser “descubiertos” y seleccionados por una editorial tradicional, y si no lo fuéramos, acogernos a lo que decía Borges en sus últimos años a propósito de este tema: “Puede no estar en el destino de un escritor ser publicado”.
Blas Cubells Villalba
www.blascubells.com