Otra solución, no tan mala, es la autoedición y la coedición: consiste la primera en financiar con tu propio dinero el libro, y la segunda en pagar los gastos a medias con el editor. Esta fórmula que tanto hace rechinar los dientes a los escritores, pues se supone que el escritor ya ha hecho su trabajo invirtiendo tiempo y esfuerzo al escribir, y que ahora le toca al editor hacer el suyo, que es arriesgar tiempo y dinero en publicar.
Pero tal y como está el panorama no es una opción desdeñable, ya otros escritores antes de ser famosos e incluso siéndolo, la han utilizado. La coedición es algo que existe desde hace muchísimos años, según tengo entendido Borges la utilizó en “Fervor de Buenos Aires”; también Ernesto Sábato pagó la edición de “El Túnel; incluso “Alicia en el país de las maravillas” está entre las obras coeditadas. Es algo a lo que algunos escritores actuales de renombre recurren (demostrando que confían en su buen hacer), y es lógico, para una editorial las ventas, o la comercialización, dura unos pocos meses y no son fáciles, incluso haciendo una buena campaña las compras descienden en picado en un año, a no ser que la obra sea tan buena y comercial que se sostenga por sí misma, algo que pocos libros logran, con los consiguientes problemas de logística que eso acarrea, almacenamiento y la destrucción o reciclado de los libros no vendidos, algo poco solidario con la naturaleza.
Editoriales exclusivamente de autoedición hay muchas, algunas hacen negocio con la ilusión de los escritores (o gente que quiere ver sus escritos publicados) prometiendo no sólo la edición, sino la distribución del libro, y para ello no se detienen a ver si lo que editan tiene una mínima calidad, pues por cada obra que rechazan pierden dinero. Pero también las hay honestas que sí miran la calidad, que quieren cuidar su imagen como editorial, que te dicen la verdad de cómo están las cosas, y si van a poder distribuir el libro y dónde. En este caso la coedición, o la autoedición no es mala opción, y ver nuestro libro publicado no será difícil, siempre que estemos dispuestos a rascarnos el bolsillo y nos preocupe más la realización de un sueño que el beneficio de las ventas.
Blas Cubells Villalba
www.blascubells.com
Nota de la web: una de las ventajas de bubok es que el autor podrá autoeditarse sin tener ningún coste y sin tener que hacer una tirada inicial grande, ya que los libros sólo se imprimirán cuando se vendan.