Miguel Delibes nos ha dejado. En los últimos dÃas los principales medios de comunicación han dedicado amplio espacio a rendirle un merecido tributo. Su ausencia nos provoca a los amantes de la literatura una especie de desamparo, una sensación difÃcil de explicar. Nos queda su palabra, eso sÃ, perpetua y precisa, una herencia de inmenso valor.
De entre todos los textos y artÃculos publicados, queremos compartir con vosotros este texto* de uno de los socios de Bubok, Andreu Teixidor de Ventós, ex director de ediciones Destino y en otro tiempo editor del Miguel Delibes. Aprovechamos esta carta para rendir un tributo al escritor vallisoletano y celebrar su legado.
Querido Miguel:
Nos has dejado. TenÃa que suceder algún dÃa, nos lo habias anunciado. No por ello la noticia deja de ser dolorosa y brutal. Al entregarme, sorprendido por la extensión y la complejidad de la obra, el original de “El Hereje†ya me anunciaste que serÃa tu último libro. Me dijiste, al mismo tiempo, que te habÃan dagnosticado un cáncer y que empezaba la etapa de la despedida. Una despedida que ha resultado más larga de lo que, en principio, imaginabas.
En este paÃs un poco de opereta, de grandes frases vacÃas de contenido, de regate corto y de florituras que no nos llevan a ninguna parte, tú has sido una rara excepción. Tu integridad personal, tu búsqueda constante por la pureza del lenguaje, por el adjetivo justo, por la palabra precisa, recuperando palabras casi olvidadas, te han hecho llegar a la forma más pura de literatura. Capaz, a través de esta herramienta que es el lenguaje, de dar vida a un sinfÃn de personajes que se nos antojan reales por su solidez, plenos, pasionales, transmisores de toda una amalgama de sentimientos que siempre supiste captar pero sobretodo traducir en palabras. Con éstas has construido un mundo de una calidad extraordinaria y dejas un legado que no nos cansaremos de admirar, respetar y proteger.
Has conseguido que tu obra sea un ejemplo y que todas las reacciones que genera sean de respeto y de admiración. Te lo mereces, esto sà que es una victoria por goleada, mejor que la más brillante victoria de tu admirado Indurain.
Es por todo ello, que hoy te lloran millones de lectores de todo el paÃs, sin distinción de edad, de sexo, de clase o de modas. Y es por todo ello que solo nos queda decirte gracias, gracias y mil gracias. Miguel, descansa en paz.
Andreu Teixidor de Ventós
*ArtÃculo publicado en el diario El PaÃs, el lunes 15 de marzo.